Soñé que hacíamos las paces.

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El corazón es un espiral. Todo lo que ya sé vuelve a aparecer. Cuando crece un animal, ya sé a dónde va a estar. Su forma se irá dibujando mientras todavía duerme. Avanzamos por capas, nos rodeamos a nosotros mismos. Creo que llegó el momento de empezar a ponerle nombre a las cosas, ocupar el espacio correspondiente. Es muy fácil que se provoque un incendio dentro nuestro. Hablar abre las puertas. Decir. Pedir. Esa es la tan ansiada magia.

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Me gusta ir caminando sola al huerto a prender el riego y cosechar los pepinos. Hay una parte en la que el camino se abre y quedo frente a un pastizal amarillo. El campo es la única realidad. Me pregunto cuánta belleza podré aguantar con mi pequeño cuerpo, cuántas veces las yeguas color chocolate se besarán mientras las miro. ¿Cuándo dejaré de verme como a un recipiente que necesita ser llenado? Ella apareció en mi vida para hacerme perder el miedo a la mujer sola. Ella, la que puede matar a alguien a quinientos metros de distancia solo con su energía. Que la perra no llore por falta de confianza. La verdad es que ya no hay ningún otro camino, cualquier otra solución sería seguir perdiendo el tiempo.

diario Portugal

Un vacío del que soy parte, y con el que no quiero luchar más. No puedo decidir si quiero o no seguir jugando. No sé cuál tiene que ser mi sacrificio. Me muevo en una nebulosa y empieza a dolerme mucho. Las consecuencias son muy lentas, los días sin movimiento son muy lentos. Ya no soy una tan linda compañia. Hecho de menos mi fiereza. Puedo sentir el pozo en que se encuentran algunas de las mujeres que me invitan a sus casas, estamos tan adentro que pareciera no haber solución. Tantas así, creyéndonos los cuentos, deseando. ¡Qué lejano queda el interior, la claridad! Hay tantas cosas que no quiero ver. Tendría que demoler toda la casa y empezar a construir de cero. Y además, mendigando migajas, como si fuese una pordiosera. Como si yo no supiera crear. Hoy es oscuro. Portugal es un nido misterioso.

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Ir a islas, acampar en la montaña, hacer música, hacer el amor. Me alejé de mi familia para empezar de nuevo. Me despedí de mi madre y de mi padre, se desprendieron de mis dos costados. No pude comer por tres días seguidos, pero logré aliviarme.
La belleza es mi remedio, mi lugar para descansar. Adiós al éxito, a la pareja, a la salvación. El mio es un camino de placer, un río que corre hacia ambos lados. No llego a ninguna parte. En este nuevo amor no hay espacio para la dominación.

La selva simbólica

Christina plantó el árbol de damascos con su vecina y ésta se murió. A su otro árbol un rayo lo partió al medio, se clavó a la tierra con electricidad. Ahora ese es el punto que utiliza para volver a centrarse. Ríos abiertos. Sólo me bastan unos días de pura soledad para empezar a deambular por esta selva simbólica.

Bélgica

En realidad tenía fiebre y todo lo que viví hasta ahora ha sido un delirio. Un simulacro. Al atardecer hicimos silencio y prestamos atención. Estamos listos, que venga lo que la noche decida mostrarnos. Sobre nosotros descendió el patrón geométrico que venimos repitiendo vida tras vida. Me pregunté: ¿Dónde está mi poder? La clarividencia fue transformada en poesía. Ya no emano el aroma del animal herido. ¿Cómo obtendré ahora el amor? ¿qué haré con mi tiempo si ya no hay nadie a quien conquistar? Tres mil fuegos encendidos a la vez, surgimiento del volcán celeste que se conecta con el cielo, avistamiento de las aves plateadas, desdoblamiento del tórax, alegría, explosión, algo nuevo. Una rueda que dejó de girar en falso. Me estoy humedeciendo hasta el fondo. Estoy por fin dejándome ir. Esa que llamas tu tristeza tiene vida propia, se aleja de vos, no te pertenece. Ser una sirena es contar con la habilidad de habitar ambos mundos. Cortar los pactos es destruir el origen que nos separa. Me perdí intentando crear un gran acontecimiento. No lo pienses, escucha el soplo que se nos ha sido dado al llegar. Cuando no quiero nada de vos puedo hablarte con claridad. Masa ardiente con la que se forman los árboles, brillé profundo cuando se fueron todos.