En realidad tenía fiebre y todo lo que viví hasta ahora ha sido un delirio. Un simulacro. Al atardecer hicimos silencio y prestamos atención. Estamos listos, que venga lo que la noche decida mostrarnos. Sobre nosotros descendió el patrón geométrico que venimos repitiendo vida tras vida. Me pregunté: ¿Dónde está mi poder? La clarividencia fue transformada en poesía. Ya no emano el aroma del animal herido. ¿Cómo obtendré ahora el amor? ¿qué haré con mi tiempo si ya no hay nadie a quien conquistar? Tres mil fuegos encendidos a la vez, surgimiento del volcán celeste que se conecta con el cielo, avistamiento de las aves plateadas, desdoblamiento del tórax, alegría, explosión, algo nuevo. Una rueda que dejó de girar en falso. Me estoy humedeciendo hasta el fondo. Estoy por fin dejándome ir. Esa que llamas tu tristeza tiene vida propia, se aleja de vos, no te pertenece. Ser una sirena es contar con la habilidad de habitar ambos mundos. Cortar los pactos es destruir el origen que nos separa. Me perdí intentando crear un gran acontecimiento. No lo pienses, escucha el soplo que se nos ha sido dado al llegar. Cuando no quiero nada de vos puedo hablarte con claridad. Masa ardiente con la que se forman los árboles, brillé profundo cuando se fueron todos.

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Tengo esta sensación de que necesito quedarme despierta velando por el regreso de mi fuerza. Despierta mientras todos duermen. Asistir a mi aparición. Es la hora, es físico. Hasta siento una nave despegar desde la parte de arriba de mi cráneo. El cuenco se abre. Quisiera volver a nacer cercana a una lobería, para tener al espíritu siempre dentro. Madurar la revelación espontánea. Sin preocupación, la muerte es la perfección, esta vida culminará en la perfección. Volver a ser quien soy, a veces una piedra blanca y opaca, a veces una aureola dentada sobre mi entrecejo. El cuerpo entero perdonado. Toda la fiesta entera.

Mi isla está vacía. ¿A dónde se fueron todos los animales? Nadie dijo nada, pero yo igual los sentí irse. Mi cuerpo se cerró. Hay partes de mi a las que no estoy teniendo acceso. Tengo una fuga interna, tengo la mirada puesta en un dios que no me reconoce. ¿Y todo para qué? No ha llovido, nada se ha iluminado. Estoy harta. Prefiero que me posea la marea. Prefiero ser mi propio padre.

Día 6

Desde que le hice el masaje a Marta que todas las noches recuerdo mis sueños. Hoy fue sexual. Todo es sexual, no me puedo escapar. No todos los espacios pueden llenarse con una suave voz. Mañana me voy de aca. Compré bananas y frutos secos para mi viaje, no estoy segura de dónde pasaré la noche. La vida ya está aquí. No alimento una línea que no quiera hablarse.

Día 5

El día 5 tiro el I Ching y me sale el 5, La Espera. Saco la espera en todos los oráculos.

Seis en el cuarto puesto significa:
La espera en la sangre.
¡Fuera del agujero!

Vuelve a aparecer el agujero. Esperar es el único camino, la única salida. “No hay que preocuparse pretendiendo configurar el porvenir con intervenciones y maquinaciones personales”. Me da rabia que sea tan exacto. La rabia y la espera juntas en mi sangre. Por la tarde hacemos una pequeña caminata hasta una vertiente de agua y recupero la memoria. Mi destino está contenido en un helecho gigante. Estoy dispuesta a entregarme a este camino de tierra y plantas húmedas. Siento que vuelvo a crecer a mi tamaño, aunque las personas me miran y me preguntan: ¿qué edad tienes?, como si fuera un truco. Es que nací a los 16 años y empecé a respirar a los 23. Mi cuerpo dice 12 años. Mi aura vidas pasadas. Ahora miro la montaña verde y el cielo violeta con la boca aguada y me acuerdo de que este es mi lugar. Siento a la exploradora salvaje resurgir dentro mio y me pregunto si podrá convivir con la espera y la lentitud.

Día 4

Siento que me olvidé de todo. Me siento diminuta. Quiero ir a Islandia porque debe ser una gran roca negra salvaje y solitaria. Pero sé que lo mejor es no hacer planes hasta después de la ceremonia. Estar en Barcelona es volver a un hogar antiguo y conocido pero conectado al dolor de sentirme perdida y desprotegida. Saber qué quiero requiere ponerme en contacto con un lenguaje físico que no sé manejar bien. Quiero ser más alquímica. Me desespera el silencio y quiero adivinar, quiero interpretar y controlar. La paso mal. Esta casa es un agujero en el tiempo, o yo lo soy.

¿Cómo que esperar un espejo para poder avanzar? Un permiso, una complicidad. Siempre espero un signo, siempre deseo que el mundo me hable.

Por ahora: soñé que junto a toda mi familia iba a abordar un avión hacia Sudamérica. Pensaba ¿tan pronto?, algo me decía -Tenés que quedarte más tiempo en Europa- una voz o un presentimiento.